viernes, 20 de abril de 2018

POR UNA EDUCACIÓN TRANSFORMADORA. Parte VII


IMPORTANCIA PARA LA EDUCACIÓN, EL APRENDIZAJE Y LA SOCIEDAD ACTUAL DE UNA PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN
                                                                    Por Carlos Villacorta Valles
                                                                        odesi12@yahoo.es



Por una educación transformadora. Parte VII

La crisis de la educación actual, espera propuestas de transformación, no sólo medidas efectistas para salir del paso o mejorar aspectos relativos del problema. Propuestas de transformación que partan aclarando en primer término, conceptos prácticos y concretos como el de educar y enseñar por ejemplo. Y, señalando niveles de transformación que partan de nuestra realidad educativa, también con criterios prácticos. En las instituciones educativas sólo se enseña pero no se educa, y, de ello no son responsables los docentes, a no ser su indiferencia. La enseñanza sólo es instrucción y la instrucción es amaestramiento. 

En ese sentido, desde el punto de vista de la pedagogía para la transformación, partimos en conceptuar que: Educar es cambiar, mejorar, autocontrolar las emociones; es asumir el compromiso ético de ser mejor persona cada día. Instrucción es enseñar, es manejar diestramente la técnica, los conocimientos y la información, los planes y programas. La educación es interna, la enseñanza es externa. Ambos tienen diferentes objetivos, metas y metodología. Pero ambos siempre interactúan. Más aún en una pedagogía para la transformación.

Para que se comprenda mejor, resumiré lo que es el trabajo de enseñar y el trabajo de educar:

• El trabajo de enseñar se da en base a horas de estudio de determinada asignatura o área de estudio y para ello se elabora la Programación Curricular obligatoria para todas las instituciones educativas sean públicas o privadas.

El maestro enseña contenidos, instruye cómo hacer las tareas y para comprobar si el alumno aprendió, le toma un examen de todo lo trabajado o dictado. Cuando sale mal, le invoca y le da consejos. Finalmente le entrega su libreta de notas.

La evaluación, a pesar de estar llena de indicadores de competencias y capacidades, no hay claridad para comprobar si éstos efectivamente se han desarrollado en el alumno(a). Nadie se preocupa por comprobar si se han desarrollado las competencias y habilidades sino de la  nota cuantitativa. Para enseñar bien o tener claridad, es fundamental investigar, analizar y sintetizar los contenidos y principios metodológicos a través de la didáctica que es la doctrina general del proceso de enseñanza. Este trabajo tiene que ser especificado para cada Área de estudios.

La metodología finalmente se encarga de poner en práctica los principios didácticos, empleando la técnica y los medios necesarios para cada Área de Estudios. Matemática no vamos a enseñar igual que comunicación, etc.
    
• El trabajo educativo es el más difícil y complejo, no tiene límite ni tiempo. No sólo se da en la clase y en el aula, sino, prácticamente en cada momento. También necesita de un programa que cada maestro lo forja con su pensamiento científico, su desarrollo intelectual, su moral, sus convicciones, su disciplina y está dedicado fundamentalmente a dirigir la vida del estudiante a su cargo. Ayudarle a resolver sus conflictos y problemas, incluso personales y familiares. La síntesis sería la siguiente:

-          El maestro se propone ¿Qué debo hacer? Y ¿Qué debemos hacer? Para que mis alumnos asimilen mejor los conocimientos que les imparto durante la labor de enseñar. Ensayo estrategias metodológicas, así como su aplicación en la práctica. Y también, Cómo van a participar en forma efectiva y eficaz  conmigo, entre ellos y con los demás.

-          Forja en los estudiantes no sólo teoría sino sobre todo la práctica de  las cualidades morales, convicciones, hábitos conductuales, aptitudes sociales y se interesa que se vuelvan concientes y sobre todo aplicados a su vida diaria.

-          De ninguna manera puede desarrollar una actitud adaptativa del estudiante a su medio, su entorno social y al sistema en su conjunto; sino debe inculcarle la cualidad y la capacidad del cambio de sí mismo y del cambio social. Del logro de uno nuevo y mejor sistema donde vive. No sólo se mira procedimiento, habilidad, competencia, sino también contenido, teoría y realidad concreta.

Como puede comprobarse, enseñar y educar son complementos indispensables, interactúan, se dan al margen de nuestra voluntad. Sobre todo la de educar, que no tiene vida propia. Si no desarrollo una pedagogía para la transformación, entonces aplico para la conservación y el rutinarismo, la adaptación y la aceptación de las cosas tal cual son.

 Ahora bien, la comprobación del trabajo educativo transformador se da en las actitudes y cualidades positivas y manifestaciones conductuales adecuadas  de los estudiantes, en diferentes y diversas oportunidades, cuando están solos o en presencia del maestro. Por ejemplo a la hora del recreo, en las excursiones, en su casa, con sus hermanos, sus padres, sus visitas, sus vecinos, sus amigos, en fiestas, en el cine, con sus demás compañeros, los demás maestros, las autoridades, etc. Aquí no se mide con notas, es un reporte personal de los avances cualitativos serios y sinceros elaborados por los propios estudiantes. Comprobado posteriormente, en forma discreta, por el maestro. Para luego ser traducidos en una nota cuantitativa lo más aproximadamente posible a la cualitativa. Y, posteriormente para corregir los errores comunitariamente; aprendiendo de ellos y fortalecer y consolidar los logros.

Esta práctica se debe convertir en una decisión, una aspiración y hábito contundente del estudiante; lo que estaríamos logrando su transformación. Para que lo aprendido se convierta en hecho cualitativo o la instrucción se convierta en educación, debe llevar al niño y al joven a ser otro, superior, y sobre todo llevarlo a la transformación de su realidad. Incorporar el conocimiento a nuestro comportamiento cotidiano para ser mejor, es parte importante de la educación transformadora. En teoría existe este llamado, pero, nadie lo cumple. Algunos lo utilizan como catarsis al incumplimiento. Nuestro pueblo necesita de su cumplimiento, necesitamos con urgencia, como puede notarse una pedagogía para la transformación, para la educación actual, su aprendizaje y la sociedad en su conjunto de valores incumplidos.

Forjemos una escuela que mueva la conciencia de transformación

Conciencia de transformación hacia la libertad y la conquista de una sociedad mejor. Forjemos una escuela que desarrolle la vida comunitaria, aprenda y enseñe a transformar el mundo; es la única defensa que tenemos en contra del rutinarismo e individualismo educativo. Sigamos creyendo en una escuela solidaria y comunitaria que cultive en nuestros niños y jóvenes el inmenso sueño de aprender y enseñar el cálido amor a la humanidad.

En ese sentido, el alumno no se transforma solo, necesita que los demás estén en el mismo camino, por tanto, el maestro, necesita también coordinar con los demás maestros para el trabajo en colectivo, comunitario; si éste no existe, el trabajo individual se debilita y el logro de transformación es mínimo y a veces se pierde. Se transforma en individualismo, caro favor al rutinarismo. Se pierde en el camino la vitalidad y la trascendental importancia de una pedagogía para la transformación.

Para el logro de una transformación efectiva del trabajo educativo, se necesita la participación voluntaria, comunitaria y sincera de cada maestro de una institución educativa y fuera de ella. Aquí es cuando se choca contra el sistema, porque incluso, increíblemente hay maestros defensores del sistema en forma activa y otros que son pasivos, comúnmente los indiferentes.

 La función primordial del sistema actual, es el perfeccionamiento de los procedimientos individuales; forjando un sujeto individualista y egoísta. Sólo busca el triunfo individual, los gurús de la autoayuda orientan en ese sentido, por eso hay un Bill Gates que tiene ahora en su cuenta personal más de 90 mil millones de dólares y sigue vendiendo más caro su mercancía de software. Por esta razón se priorizan “competencias” y no los objetivos. Entonces se da la confrontación desleal, enfermiza de lo colectivo y lo individualista, sin ver necesidades, posibilidades, ubicación y mejor oportunidad, dando vida una sociedad enferma, llena de odio y resentimiento, que sólo piensa en el individuo y no en los demás, donde la solidaridad es una palabra sin sentido y la filantropía y la caridad una ofensa de lesa humanidad.

Si queremos cambiar  todo ello, miremos entonces la importancia fundamental de una pedagogía para la transformación, no hay otra posibilidad. Esta es la meta más grande a la que contribuye el trabajo educativo transformador en el sistema actual. Y, ésta debe ser la meta y aspiración de todos los maestros. He ahí la inmensa importancia de una pedagogía para la transformación.

Por tanto, el maestro no sólo debe manejar bien la labor de enseñar los contenidos, sino, fundamentalmente manejar bien la técnica de la labor educativa, una preparación moral consiente donde prime lo colectivo, teniendo en cuenta principalmente como viven nuestros estudiantes y que tipo de sociedad o sistema nos envuelve y condiciona. Así empieza la metodología del trabajo de educar para transformar. Y, como puede comprenderse está aparejada al trabajo de enseñar e instruir. Siendo lo fundamental el de educar.





sábado, 14 de abril de 2018

ALTERNATIVAS FRENTE A LA CRISIS DE LA EDUCACIÓN CAPITALISTA


Alternativas frente a la crisis de la educación capitalista
                                                                                Por Carlos Villacorta Valles
                                                                            odesi12@yahoo.es

Por una educación transformadora. Parte VI

Exactamente casi todos sabemos que, el sistema educativo actual impulsa nuestra adaptación al sistema socioeconómico que vivimos, nos adapta y la defiende, porque responde a los intereses de las clases que tienen el poder económico.

Los que contribuimos en la forja de una nueva sociedad, tenemos que impulsar una educación que cuestione el sistema y contribuya en su transformación, razón por la cual, la alternativa más cercana a este objetivo es la forja de una educación transformadora.

   ¿Qué es una educación transformadora?

Educación transformadora o pedagogía para la Transformación, es un proceso teórico y práctico, que busca ser la ciencia de mejoramiento de la educación para contribuir con el cambio social estructural y la forja de la Sociedad Mejor. Significa pensar y ejecutar científicamente las cosas, principalmente el trabajo en el aula que debe ser laboratorio de análisis y síntesis de nuestra realidad; desentrañar todos los problemas que dificultan el aprendizaje integral de nuestros alumnos. Significa concebir la vida y el mundo como un proceso, la realidad como objeto del conocimiento, interpretación y transformación; significa reconstruir nuestra práctica y nuestros conocimientos a través del pensamiento científico.

Pedagogía para la Transformación, es pensar la sociedad más allá de lo establecido y construir un mundo mejor  como perspectiva. En síntesis, Pedagogía para la  Transformación significa enseñar y educar para interpretar y transformar el mundo.

Paulo Freire decía en “Pedagogía del Oprimido” (Pág. 105) que, más si decir la palabra verdadera que es trabajo, que es praxis, es transformar el mundo; decirla, no es privilegio de algunos hombres sino derecho de todos los hombres. Precisamente por esto, nadie puede decir la palabra verdadera solo, o decirla para los otros, en un acto de prescripción con el cual quita a los demás el derecho de decirla. Decir la palabra, referida al mundo que se ha de transformar, implica un encuentro de los hombres para esta transformación. Indudablemente se está refiriendo al trabajo colectivo, al trabajo de todos, uno solo poco o nada puede hacer, por ello también decía que, nadie se educa solo todos nos educamos en comunión y en comunidad por cierto, por no decir comunitariamente.
Por ello comparto, esta mis disquisiciones teóricas y prácticas, invocando y sembrando el derecho de cogerlo todo e impulsar una Pedagogía para la Transformación.

Ahora bien, una Pedagogía  para la Transformación no lo vamos a encontrar exclusivamente en los libros, fundamentalmente lo vamos a extraer de la realidad que vamos a interpretar y transformar. Y, la realidad actual es el sistema capitalista imperial que nos toca vivir, que basa su desarrollo en la estructura productiva (economía y capital) como fin supremo, relegando al hombre al último lugar y utilizando precisamente la educación y toda la superestructura como la política, ideología, cultura, arte, literatura y religión, como sus sostenedores y al maestro como instrumento de ello.

En ese sentido, una Pedagogía para la Transformación no constituye un sistema acabado; es un proceso; es la dialéctica que se desenvuelve en la educación, se introduce científicamente en el proceso educativo y en los principios didácticos buscando descubrir las leyes y metas del aprendizaje y la enseñanza que todavía no conocemos. Tal educación sólo puede apoyarse en los maestros dialécticos y, en nuestro tiempo, todos los maestros debemos ser dialécticos.

¿Qué significa ser Maestro Dialéctico?

Ser Maestro Dialéctico significa aprender y aplicar una Pedagogía para la Transformación, es decir, pensar y actuar científicamente; mirar la educación como un proceso social, cuyas características, objetivos, metas y principios didácticos están determinados por la realidad de un momento o período histórico concreto determinado.

 Ser Maestro Dialéctico significa mirar que los principios didácticos interactúan, están íntimamente relacionados entre sí, son un sistema integrado, de tal manera que no podemos aplicar alguno de ellos sin que los demás no estén comprometidos; por supuesto en diferente grado de intensidad en su actuación.

Ser Maestro Dialéctico significa transformar las condiciones y actitudes poco favorables en energía y fuerza liberadora de uno mismo y del otro ser humano que sufre y no quiere reconocerlo.

Ser Maestro Dialéctico significa pensar y comprobar que la educación no es neutra ni aséptica y, que sólo la conciencia científica y crítica nos puede ayudar en su transformación.

Sólo la dialéctica es el principio didáctico fundamental que acude como apoyo básico y determinante para una Pedagogía para la Transformación.

Pero, me preguntarás ¿Qué son los principios didácticos? Y ¿Cuáles son los que contribuyen con una Pedagogía para la Transformación?

Los principios didácticos son el conjunto de normas fundamentales más generales que empleamos los maestros para concretizar el proceso de enseñanza y aprendizaje. Se aplican para todas las áreas del conocimiento, para todas las asignaturas, en todas las etapas y la organización de la enseñanza y el aprendizaje en una clase determinada; incluso puede extenderse a la elaboración de los planes de trabajo, los materiales didácticos, el plan de evaluación, etc.

Los principios didácticos en  una Pedagogía  para la Transformación deben ser una práctica de experimentación científica constante y deben tener una íntima relación e interactuar con la dialéctica. Por ello, tomando como base la dialéctica, como sugerencia, los fundamentales pueden ser los siguientes:

      1.- Íntima relación entre teoría y práctica. Siendo lo determinante la práctica. Significa partir de la realidad. Conocerla para transformarla.

      2.- En el mundo y la sociedad nada es definitivo ni sagrado. Sólo el movimiento y el cambio son absolutos.

      3.- Todo interactúa, se interrelaciona. No existen cosas aisladas ni procesos aislados: Incluso la soledad está encadenada a una gama de motivos, procesos, actitudes y necesidades.

      4.- Una educación democrático-científica sólo es consustancial a una enseñanza también democrático-científica.

      5.- Lo concreto y lo abstracto forman una unidad de contrarios.

      6.- Maestro y alumno interactúan y aprenden mutuamente.

      7.- La actividad individual y la actividad comunitaria forman parte de un solo engranaje educativo, dirimiendo responsabilidades individuales y responsabilidades colectivas.

      8.- El análisis y la síntesis como proceso de sistematización de la comprensión de los fenómenos, forman una unidad científica.

      9.- La causa y el efecto son parte de un mismo problema o fenómeno; donde es fundamental estudiar las causas para resolver los efectos.

      10.- La vida es una contradicción permanente. Lucha y unidad de contrarios permanente que empujan la transformación en uno u otro sentido: Lo bueno en determinadas circunstancias puede transformarse en malo, así como lo malo en bueno; la dicha en tristeza y la tristeza en dicha, etc.

Si usted mi amigo lector, estudia detenidamente y en forma dialéctica los principios didácticos antes descritos, se va a dar cuenta que guardan una íntima relación entre ellos. Si aplica uno de ellos, reitero, entran en actividad los demás.

Sólo la práctica educativa sincera, franca y leal nos puede conducir a una educación para, por y con la transformación y nos transforma en maestros dialécticos. Sólo hay que superar nuestra indiferencia, dogmatismo y mecanización. Recuperar nuestras funciones intelectuales, ante todo, la memoria y la capacidad colectiva del trabajo. También superar nuestras vergüenzas, temores, prejuicios y, sobre todo, la indiferencia que nos vuelve ciegos mirando nuestras miserias.

Por otro lado, las escuelas pueden ser activas y nuevas, pero, si no contribuyen con la transformación de la sociedad, no cumplen con su función. A no ser para seguir haciendo lo mismo.

Comprender y no olvidar que, una Pedagogía para la Transformación es un proceso que se rige por las leyes del desarrollo social. Combatir y derrotar el olvido y abrir la mente, es garantía para la implementación de una Pedagogía para la Transformación. De lo contrario seguiremos “muertos”. Y como dice José Saramago en su novela Todos los nombres: “La muerte definitiva es el olvido. Lo que se olvida, muere. Lo que no es tomado en cuenta, deja de existir aunque aparentemente viva”

Y, mientras el cerebro y la realidad se den la mano, habrá batallas justas y correctas de transformación. Seguiremos vivos, aun después de muertos.

  IMPORTANCIA PARA LA EDUCACIÓN, EL APRENDIZAJE Y LA SOCIEDAD ACTUAL DE UNA PEDAGOGÍA PARA LA TRANSFORMACIÓN (Próximo jueves)

viernes, 6 de abril de 2018

CRISIS DE LA EDUCACIÓN Por una educación transformadora. -Parte V-


CRISIS DE LA EDUCACIÓN

Por una educación transformadora. –Parte V-
                                                                                                                                                     Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                                                                                              odesi12@yahoo.es



1.2.2. Crisis de la educación según el pensamiento científico:

Pensamiento científico, porque nos da la capacidad de procesar toda y diversa información que nos permita conocer objetivamente y subjetivamente y a profundidad los elementos que condicionan nuestra realidad y la educación en este caso; elaborando teorías comprobables en la práctica. De no ser así, elaboraremos objetivos de aprendizaje inadecuados. Para serlo, el pensamiento científico debe tener las siguientes premisas: objetividad (reales), racionalidad (Leyes científicas) y sistematicidad (orden) y tener las siguientes características: analítico, preciso, simbólico (abstracción), trascendente (persistente en el tiempo), comunicable, metódico, predictivo (predecir), útil y demostrable. La educación en el Perú nada de eso tiene, nada de científico, lo que es peor y anticientífico, está completamente divorciada de la realidad socioeconómica y la vida de los estudiantes; no te permite generar interrogantes para resolver problemas concretos o poner en cuestión métodos. El Ministerio de Educación te dice así es y punto.

Aplicando el pensamiento científico, vamos a encontrar la real causa de la profunda crisis que atraviesa el sistema educativo peruano que, sin lugar a dudas es socioeconómica.

Tenemos una educación completamente divorciada de la realidad socioeconómica:

Es la mayor calamidad capitalista para la educación, se traduce en que el Ministerio de Educación elabora el currículo al margen de la realidad socioeconómica y, de manera unilateral, sin participación de los docentes que son los que tienen que aplicar y exponer sus experiencias prácticas con los chicos, los padres de familia y entre docentes, -indudablemente son los que conocen la realidad-. Se los impone a rajatabla, debiendo cumplir tal y como está escrito. –Con detestable autoritarismo-  Si comparamos el currículo y la vida práctica, lo que dice es una repugnante hipocresía, por no decir, repugnante mentira, pues la educación que impartimos va por un camino y la vida por otro. En ese sentido, el currículo Nacional no tiene ningún valor.

Más de 6 millones de estudiantes en el caso peruano, son diariamente perjudicados en las instituciones educativas, “aprendiendo” algo que no les va a servir para su formación, ni siquiera para competir de igual a igual en los exámenes de ingreso a las universidades. Pero si, escribir, hablar y hacer al gusto del capitalismo. Los chicos, además, permanecen atados a las patas de sus carpetas prohibidas toda actividad de campo, de salida, de intercambio, porque el ministerio eso considera “pérdida de clases” ¿Cómo van a aprender a caminar nuestros pobres estudiantes por la vida si no la conocen? ¿Cómo nuestros estudiantes van a contribuir en la forja de una sociedad mejor si se les esconde la realidad?

Claro, los estudiantes ven la realidad, lo viven, lo palpan, lo sufren, les enseña la calle, les enseña la TV, pero no los inmuta, les es indiferente, están acostumbrados, la educación les enseña que ello no es de su incumbencia, para eso están los “políticos”, los gobiernos, el “Estado que se hace cargo”, la educación los anestesia, los adormece, por ello nuestros pobres estudiantes preocupados por lo que ven, dicen: “yo quiero ser congresista”, “yo voy a ser Presidente” “para resolver los problemas del país”, pero eso es en pocos, en la mayoría se ha generalizado el escepticismo, el pesimismo, que indudablemente son los objetivos que persigue la educación capitalista.

¿De qué realidad estamos hablando?

Por ejemplo: el currículo conceptúa que, “Educar es acompañar a una persona en el proceso de generar estructuras propias internas, cognitivas y socioemocionales, para que logre el máximo de sus potencialidades”. (Pág. 11).

Esto no se cumple en la educación peruana, su racionalidad es refutada completamente por la realidad,  por el hacer contrario de la TV, por el hacer contrario, el autoritarismo y la imposición misma de los burócratas del Ministerio de Educación, por el hacer contrario del capitalismo que destruye la vida familiar por ambición enfermiza de poder y dinero, etc.

También señala, “el Currículo Nacional de la Educación Básica prioriza los valores y la educación ciudadana de los estudiantes para poner en ejercicio sus derechos y deberes”. (Pág. 8). Completamente falso, desde el momento que la TV propala programas reñidos con los valores, la sexualidad, la identidad y la paz, es un atentado a sus derechos de niños y jóvenes (“Esto es Guerra” y “Combate”, sus mismos nombres ya generan violencia).

El currículo se pregunta: “En el Perú, ¿a qué educación aspiran los peruanos para enfrentar los desafíos del presente siglo?”. Luego se responden:

“En una sociedad diversa y aún desigual y, al mismo tiempo, con enormes potencialidades, aspiramos a una educación que contribuya con la formación de todas las personas sin exclusión, así como de ciudadanos conscientes de sus derechos y sus deberes, con una ética sólida, dispuestos a procurar su bienestar y el de los demás trabajando de forma colaborativa, cuidando el ambiente, investigando sobre el mundo que los rodea”.

Absolutamente falso, una educación impuesta y prepotente sólo produce lo contrario de lo predica, su contradicción con la realidad es evidente, el mismo ministerio prioriza, apoya e impulsa la mercantilización de la educación, aprobando la existencia de educación privada con todos los adelantos y con costos elevadísimos en pensiones que se contradice con la precariedad de la escuela pública –eso no es enfrentar la exclusión ni la desigualdad, es alimentarlos-.

Cuál “ética sólida”, si los propios burócratas del ministerio, politiqueros, congresistas y gobernantes y, ahora incluidos presidentes, son amorales, delincuentes, ladrones.

Cuál “investigación sobre el mundo que los rodea”, si no se analiza nada, menos las causas de las dos genocidas y exterminadoras guerras mundiales para que las potencias económicas dominantes se repartan el mundo; el intervencionismo militarista de EEUU, para robarse el petróleo propiciando guerras en Vietnam, Afganistán, Irak, Chechenia, Bosnia, Siria y las innumerables e interminables guerras que esconde la educación por razones de dinero, control y hegemonía, generando holocaustos abominables, la misma amenaza nuclear de EEUU que lo tapa culpando a otros; el cada vez mayor enriquecimiento de pocos países dominantes y expoliadores cuya cabeza es EEUU y la cada vez más pobreza de la mayoría de países del mundo; el drama interminable de la inmigración escondiendo sus causas y efectos, con la “inoperancia” de los organismos internacionales; el bloqueo económico de EEUU a los países que no están de acuerdo con su política expoliadora, para culpar luego al mismo país de sus conflictos y crisis económica, atizando inclusive oposiciones internas violentistas orientadas por la CIA; etcétera y etcétera, situación mundial que genera las vulneraciones de los derechos humanos, la explotación indiscriminada y criminal de los recursos naturales y la acelerada destrucción del medio ambiente, más aun, la aguda y estructural crisis económica y financiera mundial que estamos viviendo y padeciendo en este inicio de siglo XXI principalmente los pobres.

Hechos y excesos que la educación que propugna la UNESCO y el Banco Mundial, pretenden ser escondidos con palabrería huera como  “civilización racional-moderna” y ahora “civilización postmoderna” y, nuestro currículo guarda un silencio cómplice, aduciendo que eso no corresponde, que eso es “para los economistas y gobernantes” ¡Ojo! Ningún silencio es inocente.

Cuál “procurar su bienestar y el de los demás trabajando de forma colaborativa”, cuando sus objetivos por competencias generan el individualismo y el egoísmo entre estudiantes, cuando el bienestar lo decide la economía de mercado y esta también es individualista y egoísta que genera bienestar sólo para los de arriba y, para los de abajo el desempleo masivo; la extrema pobreza y la preocupación permanente para sobrevivir con un salario mensual que solo alcanza para 3 días.

Concretamos entonces, la causa principal de la crisis de la educación es que, está completamente divorciada de la realidad socioeconómica que genera tres grandes problemas: obtener un título que casi nada te sirve, obtener maestría y doctorado –sobre todo en el magisterio- que son de adorno y el crónico salario de hambre.

Esta evidencia que es irrefutable, no se resuelve cambiando burócratas, sino cambiando concepciones económicas y pedagógicas en perspectiva de la transformación estructural del capitalismo, cuya solución se hace cada vez más exigente. Pero, no lo harán los que están arriba, si no nosotros. Considerando también, que la humanidad está creando otra forma de trabajar que es inmaterial: producir conocimientos, creatividad y su comercialización. Hechos que los vamos a tratar en el siguiente título.
1.2.3. Alternativas frente a la crisis de la educación capitalista:

viernes, 16 de marzo de 2018

CRISI DE LA EDUCACIÓN: CAUSAS Y SOLUCIONES. POR UNA EDUCACIÓN TRANSFORMADORA


POR UNA EDUCACIÓN TRANSFORMADORA. -Parte IV-
                                                                                          Por Carlos Villacorta Valles
                                                                                          odesi12@yahoo.es



1.2.- Expresiones evidentes de la crisis de la educación

Ya conceptuamos anteriormente, que, la educación es un proceso esencialmente socioeconómico, que cada tipo de formación económico social que se ha registrado en el devenir de la humanidad, han tenido también un tipo de educación que les corresponde. Así, desde la aparición de la propiedad privada que ha generado una sociedad esclavista, ha generado también una educación esclavista, -por tanto- crisis de la educación esclavista; el feudalismo una educación feudalista-cristocéntrica –por tanto- crisis de la educación feudalista-cristocéntrica, y el capitalismo que estamos viviendo, también por cierto, tiene su educación capitalista y, -por tanto- crisis de la educación capitalista. En ese sentido, no se puede hablar de crisis de la educación a secas, sino crisis de la educación capitalista. Lógicamente, los teóricos burgueses, por convenir a sus intereses, van a escamotear este tipo de análisis, sólo van a ir a los efectos y no a las causas.


-Debo recordar también, antes de entrar de lleno en el tema, que, los teóricos burgueses, para proteger al capitalismo, como mafia y bribones que son, han distorsionado el significado de las palabras, han llenado de calumnias a todo nuevo sistema que ose aparecer; como son dueños de los medios de comunicación e información, nos imponen palabras asustadas, terroríficas, que si las pronunciamos o escribimos, nos acusan de “arcaicos”, “terrucos” o “enemigos del desarrollo”, antes éramos “resentidos sociales”. Su objetivo es alejarnos de la lucha por una mejor sociedad, por un nuevo sistema. Su crueldad no tiene límites, desde imponernos el individualismo egoísta, el dinero como dios, el consumismo patético, las invasiones militares, el bloqueo económico, etc. En una aparente libertad, nos imponen que vamos a leer, que ideología y política vamos a seguir, que palabras vamos a emplear; pobre si tengo la osadía de declararme “comunista”, “socialista”, de inmediato, con un delirio inmoral, nos motejan de “miserable arcaico colectivista”, “ateo sin fe”, “enemigo de la libertad”, “dictador” y una serie de calumnias e injurias para matar identidad y personalidad. Así, la palabra del pueblo ha sido sometida y controlada-. Tú amigo lector, si tienes mentalidad capitalista, no quepan dudas que vas a asquear este texto, porque las injurias y calumnias burguesas nos bloquean la mente y una correcta reflexión y, ello, te va a impedir seguir leyendo, porque lo vas a considerar como tu enemigo, así nos educa el capitalismo, por ello no te culpo, sólo te invoco reflexión, pertenecemos a una misma clase social, no soy tu enemigo. Creer en las calumnias del capitalismo es ayudar en su perpetuidad. La calumnia es la perpetuidad del capitalismo. Pero, tampoco te culpo, porque, la mordedura de la palabra del capitalismo tiene más veneno que una serpiente. Algún día, la palabra de nuestro pueblo se desgranará como el maíz, nos alimentará y curará de ese poderoso veneno capitalista.

Para el análisis de la educación, los teóricos burgueses nos han impuesto el pensamiento sistémico y pensamiento crítico. El pensamiento sistémico, está basado en la dinámica de sistemas y es altamente conceptual; cuya esencia pretende ver interrelaciones entre las partes más que causas y efectos, para ello, solo necesitamos técnicas y herramientas adecuadas. El pensamiento crítico, solo es una actitud intelectual –conocimiento-inteligencia- que analiza y evalúa la estructura del razonamiento, entre lo verdadero y lo falso. Así, sólo nos dotará de herramientas intelectuales para distinguir un problema y superarlo. -No se toca al sistema económico social capitalista para nada-. Como puede observarse, son herramientas que se adecúan más para una empresa, y, es que el capitalismo, desde 1990, -en el Perú- ha mercantilizado la educación, lo ha despojado de filosofía y espiritualidad social y está instruyendo docentes como intermediarios o mediadores de su ideología burguesa para instruir estudiantes como servidores útiles al capitalismo.

1.2.1. Crisis de la educación según el pensamiento sistémico y crítico:

Si bien, los argumentos más persuasivos de los sistémicos y críticos y de muchos politiqueros teledirigidos van a tener cierta lógica y razón, sin embargo, van a estar hablando solo de efectos, muy alejados de sus reales causas. Veamos:

-Presupuesto insuficiente, en el caso peruano, por debajo del 3 % anual del PBI.
-Docentes mal preparados o con deficiente formación profesional.
-No existe un sistema de capacitación actualización y perfeccionamiento profesional del docente.
-Altas tasas de repitencia y deserción escolar.
-La cobertura escolar no va de la mano con la mejora del sistema o calidad educativa.
-La población no tiene conciencia de la trascendencia de la educación como factor de desarrollo.
-No existe una política educativa de estado.
-Cada gobierno o ministro de educación hacen sus reformas educativas.
-Falta de infraestructura, equipamiento e implementación tecnológica de la educación pública.
-El magisterio está politizado.
-Estamos en los últimos lugares de evaluaciones Pisa.
-Los padres de familia no se involucran en la educación de sus hijos.
-No echar la culpa a otro, la educación es una responsabilidad compartida.

Son las causas principales de la crisis según los teóricos burgueses, aunque ahora han inventado otra causa, “la falta de rendición de cuentas”. Se puede ahondar más en las páginas de OCDE-PISA (1), UNESCO (2), Banco Mundial (3) que son los organismos internacionales que el capitalismo emplea para implementar su educación capitalista, controlar e imponer el pensamiento sistémico y crítico, es decir una crisis de la educación ramera (Va por las ramas, no a la raíz). Leamos por ejemplo lo que informa la UNESCO como causas de la crisis:

“En todo el mundo, y en los medios de comunicación en particular, se dice que la educación está en situación de crisis. Los problemas caracterizados por una narrativa de crisis varían ampliamente según los países: los niños y niñas incapaces de leer después de varios años de escolarización en el África Subsahariana (Africa Progress Panel, 2012); los efectos de la presión ejercida por los exámenes en las disparidades de género en China (Yangcheng Evening News, 2016); la importancia de la empleabilidad como factor de distracción en la educación alemana (SWR, 2017); los desafíos de la descentralización para las escuelas rurales del Pakistán que no cuentan con fondos suficientes (Dawn, 2011); la proliferación de universidades privadas de baja calidad en el Paraguay (ABC Color, 2017); las muy escasas posibilidades de educación para los niños refugiados, especialmente los que huyen de la guerra en la República Árabe Siria (Reliefweb, 2016)”. (4).

En el caso peruano, los teóricos burgueses –que hacen de consejeros, escriben y salen por los medios- como Tratemberg, Rivero, Linch y otros, hablan de la crisis de la educación, como si la educación fuera única, como si todos fuéramos iguales, tuviéramos las mismas oportunidades; lo peor que hacen es responsabilizar a los docentes.

Esta forma de analizar trae como consecuencia que se afirme y acepte sin chistar el conocimiento existente, dificultando el desarrollo de las capacidades para aprender ciencias y comprender lo que se lee; los docentes no participan en la elaboración educativa, no pueden proponer nada, de igual manera los estudiantes; Lo que dice el Ministerio de Educación será ley e incuestionable. Sólo copiar y memorizar. Por ello también, nuestra educación seguirá siendo memorista e intelectualista, pese a la “modernidad”.

Son pues las implicancias del pensamiento sistémico y crítico, la enajenación de la educación, la unilateralidad. Los teórico burgueses quieren educación, cultura y civilización sólo para ellos, lo niegan para el pueblo, a quien lo ven como su enemigo, por tanto, peligroso a sus intereses que se eduque y culturice al margen de su sistema capitalista, más aún, en contra del capitalismo. El capitalismo, por su exacerbado individualismo y egoísmo quiere tenerlo todo, controlarlo todo, pero a la vez crea el deseo al pueblo también de tenerlo, enajenando por completo su propio sistema.

Con razón Carlos Marx diría: “La propiedad privada nos ha vuelto tan estúpidos y unilaterales que sólo consideramos que un objeto es nuestro cuando lo tenemos […] Todos los sentidos físicos y espirituales han sido sustituidos, pues, por la simple enajenación de todos estos sentidos, por el sentido de la tenencia”. C. Marx. Manuscritos económicos y filosóficos de 1844 (Pág. 57). Recuperado  de http://www.biblioteca.org.ar/libros/157836.pdf

Así, el sentido de la tenencia, se vuelve un problema de salud mental de querer controlarlo todo y, si sientes que no es tuyo o no te sirve, te es indiferente.

1.2.2. Crisis de la educación según el pensamiento científico:
                                                                                                                               Próximo jueves 22-03-18

 

Fuentes:
(3)https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/28340/211096ovSP.PDF
(5)https://openknowledge.worldbank.org/bitstream/handle/10986/28340/211096ovSP.PDF

lunes, 12 de marzo de 2018

MUJER por el 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer


MUJER

Mujer y hombre
Qué gran diferencia
Qué gran igualdad
Somos mitad y mitad
Igualdad para transformar
este sistema que nos oprime

Mujer
El mundo no es tuyo ni mío
es nuestro
No es una medida
No es una competencia de sexos
Si bien yo soy la espina y tú la rosa
pertenecemos al mismo tallo
a la misma raíz a la misma tierra
al mismo sistema que nos destruye

Mujer
El mundo es fundamentalmente
una misión tuya y mía
podemos oírlo sentirlo verlo y amarlo
con la misma intensidad
Pensar ¿Qué necesita el mundo
de nosotros? Podemos cambiarlo
cambiando mundos pequeños
Si estamos juntos es mejor
Si estamos juntos todo se puede

¡Oh! Mujer cómo me duele
me pienses tu enemigo como varón
                                                           Por  Carlos Villa